01 Julio 2026
Muchos propietarios de viviendas rurales, naves industriales o edificios antiguos se encuentran tarde o temprano con el mismo dilema: tienen uralita en el tejado y quieren quitarla. La pregunta que surge de forma inmediata es si pueden hacerlo ellos mismos, sin contratar a nadie, para ahorrar tiempo y dinero. La respuesta, desde el punto de vista legal, es clara y no admite demasiadas interpretaciones: un particular no puede retirar uralita por su cuenta sin incurrir en una infracción grave de la normativa vigente en España.
La uralita, nombre comercial con el que se popularizaron las placas de fibrocemento con amianto, fue un material ampliamente utilizado durante décadas en la construcción española. Sin embargo, el amianto es una sustancia clasificada como cancerígena de primer orden, cuya manipulación sin las medidas adecuadas genera un riesgo real para la salud. Por eso, la legislación española establece requisitos muy estrictos sobre quién puede intervenir en su retirada y bajo qué condiciones.
En este artículo explicamos qué dice exactamente la ley, qué consecuencias tiene retirar uralita sin autorización y cuáles son los pasos legales que debe seguir cualquier propietario que necesite eliminar este material de su propiedad.
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El marco legal de referencia en España es el Real Decreto 396/2006, de 31 de marzo, que establece las disposiciones mínimas de seguridad y salud aplicables a los trabajos con riesgo de exposición al amianto. Esta norma es de obligado cumplimiento y afecta directamente a cualquier actividad que implique manipular, retirar o gestionar materiales que contengan amianto, incluida la uralita.
El RD 396/2006 establece, entre otras cosas, que:
Ninguno de estos requisitos puede cumplirlos un particular actuando por su cuenta. El registro RERA, la formación acreditada, el plan de trabajo y la gestión de residuos peligrosos son obligaciones que recaen exclusivamente sobre empresas especializadas y habilitadas legalmente.
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La prohibición no es arbitraria. El amianto en buen estado y sin deterioro presenta un riesgo bajo, pero en el momento en que se manipula —se corta, se rompe, se desmonta— libera fibras microscópicas que pueden quedar suspendidas en el aire durante horas. La inhalación de estas fibras es la causa principal de enfermedades como el mesotelioma pleural, el cáncer de pulmón o la asbestosis, patologías de enorme gravedad con largos períodos de latencia.
Retirar uralita solo, sin equipos de protección ni procedimientos controlados, supone un riesgo directo para:
Desde el punto de vista legal, intentar retirar uralita sin empresa autorizada puede considerarse una infracción grave o muy grave según la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales y la normativa de residuos peligrosos, con sanciones que pueden alcanzar decenas de miles de euros. Si además se producen daños a terceros o se vierten los residuos de forma ilegal, las consecuencias pueden ser aún más graves.
Si quieres conocer en detalle las sanciones aplicables, puedes consultar estos artículos relacionados:
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El proceso legal para retirar uralita de una propiedad sigue unos pasos bien definidos que conviene conocer:
1. Identificar y evaluar el material: Antes de actuar, debe confirmarse que el material contiene amianto. En caso de duda, puede realizarse una analítica por parte de un laboratorio acreditado.
2. Contratar una empresa inscrita en el RERA: Solo las empresas registradas en este censo oficial pueden realizar trabajos con amianto. Puedes consultar el registro a través del Ministerio de Trabajo o de las autoridades laborales autonómicas.
3. Presentación del Plan de Trabajo: La empresa redacta un plan específico para la intervención que debe ser aprobado por la autoridad laboral antes de comenzar los trabajos.
4. Ejecución con medidas de seguridad: Los operarios trabajan con equipos de protección individual (EPI), sistemas de extracción de aire y procedimientos de descontaminación.
5. Gestión de residuos como residuo peligroso: Los materiales retirados se embalan, etiquetan y transportan hasta un gestor autorizado de residuos peligrosos.
6. Documentación final: El propietario recibe los documentos acreditativos de la correcta gestión, que es recomendable conservar ante posibles inspecciones o transmisiones de la propiedad.
Para más detalle sobre el marco normativo, puedes consultar:
También puedes ampliar información en nuestra [Ver Guía Legal del Amianto](https://www.cubiertasyamianto.com/guia-legal-amianto/), donde encontrarás todo lo que necesitas saber sobre obligaciones, plazos y procedimientos.
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No. La normativa española no distingue entre obras grandes o pequeñas cuando se trata de amianto.
Fuente: www.cubiertasyamianto.com
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