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Uso del amianto

El amianto es un mineral natural resistente al calor y al fuego, por lo que resulta de gran utilidad en la construcción y en otros destinos industriales. Extraído por sus distintas propiedades beneficiosas, el amianto posee buena fuerza maleable, fuerte estabilidad térmica y química y una incomparable habilidad como aislante.

Formas de amianto

El amianto tiene dos formas que se basan en su forma cristalina. La primera es la forma anfibólica, que se caracteriza por que las fibras se ordenan a lo largo de una estructura en cadena. Hay cinco tipos de amianto anfibólico que se han usado comercialmente: la amosita, la  crocidolita, la antofilita, la actonolita y la tremolita.

La crocidolita o amianto azul, es uno de los tipos más comunes de amianto anfibólico que se encuentra en los edificios junto con la amosita que también es conocida como amianto marrón. La antofilita y la trremolita supone menos del uno por ciento de la producción y consumo, por lo su uso comercial no es común.

Hay una segunda variedad de este material, el amianto serpentina que es más fino, más corto y más ondulado que el anfibólico y está formado por capas. El nombre de este tipo de amianto es crisotilo y supone el 96 por ciento de la producción y consumo mundial de amianto Es sin duda la forma más co,un de amianto.

amianto peligroso¿Porqué es dañino el amianto?

Cuando las fibras son manipuladas, el amianto se desprende en el aire. Una vez que entra en el aire, es capaz de ser inhalado por las personas que se encuentre en ese lugar. Una vez que se introduce en el cuerpo, puede causar distintos problemas de salud pues puede entrar en el tejido pulmonar y el sistema inmunitario no es capaz de eliminarlo.

¿Cuándo es el amianto dañino?

Se cree que el amianto supone un peligro significante cuando entra en contacto con el aire. Si el amianto está presente se puede medir para asegurar si el ambiente es totalmente seguro y las partículas no se han desprendido de los productos que contienen amianto. El “amianto friable” es un término que se usa para describir a las fibras de amianto que pueden convertirse en polvo cuando se aplica una presión sobre las mismas. Las fibras duras que no se someten a presión son llamadas “amianto no friable” Si el amianto es no friable el mineral no está sometido a regulación alguna. Sin embargo estas fibras también pueden convertirse en amianto friable mediante el uso de molinos o trituradoras, convirtiéndolo en un peligro perenne.

Comparación entre el amianto anfibólico y serpentina

El crisolito es la forma más peligrosa de amianto, dadas sus largas y finas fibras que pueden permanecer mejor en el tejido pulmonar que las cortas fibras de las formas anfibólicas. Aunque las formas anfibólicas entran mejor en los pulmones son de más difícil expulsión.

Las evidencias también apuntan a que esta fibra es la segunda en el ranking de posibilidades de ocasionar enfermedades por detrás de las fibras largas. El crisolito puede extraerse con más facilidad del tejido pulmonar en comparación con las formas anfibólicas que son menos amenazantes. Además de la habilidad del material para penetrar en el tejido pulmonar y, otro factor importante en el desarrollo de las enfermedades relacionadas con el amianto, es la duración de tiempo en que las mismas permanecen en el cuerpo. Cuanto más tiempo pase en el tejido mayor será el riesgo, lo que significa que las formas anfibólicas que son menos solubles pueden ser más peligrosas.

Uso del amianto

Hay muchos usos para el amianto, sobretodo en el campo de los conductos y tuberías, en los aislantes de edificios y en los techos y paredes. Además las fibras se pueden encontrar en compuestos para empaquetado, materiales para tejados, frenos y almohadillas, cementos, y en aplicaciones domésticas para el calor como las tostadoras, las baldosas o las chimeneas. Se sabe que al menos hasta 2.003, 4.650 toneladas de crisolito  fueron usadas en USA. De ese amianto, el 80% se usó en los recubrimientos asfálticos de los techos e impermeabilizadores, el 5% en otros recubrimientos y compuestos, y el resto en una multitud de usos distintos y variados.

Dado este uso común del amianto, las victimas más comunes son los mecánicos, los obreros y aquellos que trabajaron en los astilleros.

¿Quién está en riesgo?

Aunque los científicos y los médicos están de acuerdo que aquello que han estado expuestos de manera más intensa  y prolongada son los que más posibilidades tienen de desarrollar una de las enfermedades que como el mesotelioma maligno se relaciona con el amianto., lo cierto es que una exposición en cualquier cantidad pone a la persona en un riesgo concreto de estar afectadas por las mismas. De hecho un número importante de las personas que sufren mesotelioma nunca han estado en contacto directo con el amianto. Incluso la exposición secundaria al amianto a través de las prendas de aquellos que trabajaron con amianto, puede poner a las personas en un riesgo concreto.

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